restaurantejacare.es
restaurantejacare.esarrow right†Ensaladasarrow right†Ensada de pimientos asados: el secreto para un verano inolvidable
Biel Bueno

Biel Bueno

|

16 de octubre de 2025

Ensada de pimientos asados: el secreto para un verano inolvidable

Ensada de pimientos asados: el secreto para un verano inolvidable
La ensalada de pimientos asados es un auténtico tesoro de nuestra gastronomía, un plato que evoca el sabor del verano y la cocina casera. En este artículo, te guiaré paso a paso para que prepares una versión inolvidable, resolviendo todas tus dudas y compartiendo los secretos que la convierten en una delicia.

La ensalada de pimientos asados: un clásico veraniego fácil y delicioso

  • La base son pimientos rojos (morrón), a menudo combinados con verdes y amarillos para mayor color.
  • Los acompañamientos clásicos incluyen atún (ventresca), huevo duro, cebolleta y ajo.
  • El aliño tradicional se compone de aceite de oliva virgen extra de calidad, vinagre de Jerez y sal, potenciado con el jugo de los pimientos asados.
  • Un truco clave para pelar los pimientos fácilmente es "hacerlos sudar" después de asarlos.
  • El reposo en el frigorífico es fundamental para que los sabores se integren y la ensalada mejore.
  • Es un plato muy saludable, rico en vitaminas C y A, y antioxidantes.

Por qué esta ensalada de pimientos asados será tu plato estrella del verano

La ensalada de pimientos asados es un pilar de la cocina española y mediterránea, especialmente querida cuando el calor aprieta. Su popularidad no es casualidad; es un plato refrescante, ligero y lleno de sabor que se adapta a cualquier ocasión. Desde un entrante vibrante en una comida familiar, una guarnición perfecta para tus barbacoas veraniegas, hasta una tapa irresistible en cualquier reunión de amigos, esta ensalada siempre triunfa. De hecho, en nuestra geografía, la encontramos con diferentes nombres, como la famosa "esqueixada" catalana (en su versión con bacalao) o los sencillos pero deliciosos "pimientos aliñados" del sur. Para mí, es la esencia del verano en un plato.

Más allá del sabor: los beneficios nutricionales que esconden los pimientos asados

Además de ser una delicia para el paladar, la ensalada de pimientos asados es una auténtica campeona nutricional. Los pimientos, especialmente los rojos, son una fuente excepcional de vitamina C, superando incluso a muchas frutas cítricas, y también aportan una cantidad significativa de vitamina A, esencial para la vista y la piel. Están cargados de antioxidantes, que combaten el daño celular y contribuyen a nuestra salud general. Al asarlos, si bien pueden perder una mínima parte de ciertas vitaminas, su dulzura se potencia y sus nutrientes siguen siendo muy accesibles. Y si a esto le sumamos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, estamos añadiendo grasas saludables que no solo realzan el sabor, sino que también facilitan la absorción de las vitaminas liposolubles presentes en los pimientos. Es un plato que nutre y deleita a partes iguales.

Ingredientes clave para una ensalada inolvidable

Para conseguir una ensalada de pimientos asados que deje huella, la clave está en la calidad y la combinación de sus componentes. Permíteme guiarte por los esenciales.

La elección del pimiento: ¿Cuál es la mejor variedad y por qué?

Cuando pienso en esta ensalada, mis ojos van directamente a los pimientos rojos tipo morrón. Son mi elección preferida por su carne gruesa, su dulzura natural y su capacidad para caramelizarse maravillosamente al asarse, liberando unos jugos que son oro puro para el aliño. Sin embargo, no me cierro a la experimentación. A menudo, me gusta añadir también pimientos verdes y amarillos. No solo aportan un festival de color que hace el plato visualmente más atractivo, sino que también introducen matices de sabor ligeramente diferentes, creando una complejidad deliciosa en cada bocado.

El "trío calavera": atún, huevo duro y cebolleta, los compañeros inseparables

Si bien los pimientos son la estrella, los acompañamientos son los que construyen la sinfonía de sabores. En mi experiencia, hay un trío que nunca falla:

  • Atún en aceite: Aquí no escatimo. Opto por ventresca de atún o bonito del norte de buena calidad. Su textura suave y su sabor delicado contrastan a la perfección con la dulzura de los pimientos.
  • Huevo duro: Aporta cremosidad y un toque proteico que redondea el plato, convirtiéndolo en una comida más completa. Me gusta cortarlo en cuartos o rodajas gruesas.
  • Cebolla o cebolleta fresca: Finamente picada, añade un punto crujiente y un contrapunto ligeramente picante que eleva el conjunto. Si prefieres un sabor más suave, la cebolleta es ideal.

Además de este trío, a veces me gusta añadir unas aceitunas negras o unas alcaparras para un toque salino y mediterráneo extra. ¡Son pequeños detalles que marcan una gran diferencia!

El aliño que marca la diferencia: el poder de un buen aceite de oliva y vinagre de Jerez

El aliño es el alma de esta ensalada, y aquí, la máxima es clara: la calidad de los ingredientes es innegociable. Mi base es siempre un excelente aceite de oliva virgen extra. Su sabor frutado y su aroma son insustituibles y elevan el plato a otra categoría. Lo combino con un buen vinagre de Jerez, que aporta una acidez elegante y un toque de profundidad. Y, por supuesto, la sal, siempre al gusto. Pero hay un secreto que no puedo dejar de compartir: el jugo que sueltan los pimientos al asarse. ¡No lo tires! Es un concentrado de sabor que, incorporado al aliño, potencia la esencia del pimiento y le da a la ensalada una autenticidad inigualable. Para mí, este jugo es el verdadero "umami" de la ensalada.

El arte de asar pimientos: guía para un resultado perfecto

Asar los pimientos correctamente es el primer paso y, quizás, el más crucial para el éxito de nuestra ensalada. Aquí te comparto mis métodos preferidos.

Método tradicional al horno: consigue una cocción uniforme y llena de sabor

El horno es mi opción predilecta para asar pimientos, ya que permite una cocción uniforme y potencia su dulzura natural. Así es como lo hago:

  1. Precalentar el horno: Enciende el horno a 200°C (400°F) con calor arriba y abajo.
  2. Preparar los pimientos: Lava bien los pimientos y sécalos. Puedes dejarlos enteros o partirlos por la mitad y quitarles las semillas y los nervios si prefieres acelerar el proceso. Yo suelo dejarlos enteros para que conserven mejor sus jugos.
  3. Aceitar y hornear: Colócalos en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Rocíalos ligeramente con un poco de aceite de oliva.
  4. Asar: Hornea durante unos 30-45 minutos, dependiendo del tamaño de los pimientos. Es importante darles la vuelta cada 10-15 minutos para que se asen de manera uniforme por todos lados y la piel se dore y ablande. Sabrás que están listos cuando la piel esté arrugada y ligeramente quemada en algunas partes, y la carne esté tierna.

Opción rápida en freidora de aire (Airfryer): ¿mismo resultado en menos tiempo?

La freidora de aire se ha convertido en una aliada fantástica para muchas preparaciones, y asar pimientos no es una excepción. Si buscas rapidez y eficiencia energética, esta es una gran alternativa, aunque el sabor ahumado no será tan pronunciado como con otros métodos.

  1. Preparar los pimientos: Lava y seca los pimientos. Puedes cortarlos en cuartos o tiras gruesas para que quepan mejor en la cesta de la Airfryer.
  2. Aceitar y sazonar: Rocíalos ligeramente con aceite de oliva y una pizca de sal.
  3. Asar en Airfryer: Colócalos en la cesta de la freidora de aire, procurando no amontonarlos demasiado para que el aire circule bien. Cocina a 180°C (350°F) durante 15-25 minutos, agitándolos a mitad de cocción, hasta que estén tiernos y la piel empiece a arrugarse y tostarse.

Técnica a la brasa o al fuego directo: el toque ahumado que enamora

Para los amantes del sabor intenso, asar los pimientos a la brasa o directamente sobre la llama del fogón es una experiencia que recomiendo encarecidamente. Este método confiere un toque ahumado inconfundible que transforma por completo la ensalada. Simplemente colócalos directamente sobre las brasas o la llama, girándolos con unas pinzas hasta que la piel esté completamente negra y ampollada por todos lados. Es un proceso más rápido y visualmente dramático, pero requiere atención constante para evitar que se quemen en exceso.

El truco de "hacerlos sudar": cómo pelar los pimientos sin esfuerzo y sin perder su jugo

Este es, sin duda, el truco maestro para pelar pimientos asados de forma fácil y eficiente, y lo he comprobado miles de veces. Es fundamental para no perder ni una gota de su preciado jugo:

  1. El "sudado": Inmediatamente después de sacar los pimientos del horno, Airfryer o brasa, colócalos en un recipiente con tapa (un bol grande, una olla) o dentro de una bolsa de plástico limpia y ciérralo. El vapor que se genera dentro ablandará la piel y hará que se desprenda casi sola. Déjalos reposar así durante al menos 15-20 minutos.
  2. El pelado: Una vez que se hayan templado lo suficiente como para poder manipularlos sin quemarte, sácalos del recipiente. Verás cómo la piel se retira con muchísima facilidad. Pélalos a mano, con cuidado, sin usar agua. Es crucial no lavarlos bajo el grifo, ya que el agua arrastraría gran parte de su sabor y aroma.
  3. Reservar el jugo: Mientras los pelas y limpias, asegúrate de recoger todo el jugo que suelten. Este líquido es oro líquido y lo incorporaremos al aliño para potenciar el sabor de nuestra ensalada. Retira también las semillas y los nervios internos para evitar amargor.

Montaje de la ensalada: el orden sí altera el producto

Una vez que tenemos los pimientos asados y pelados, el montaje de la ensalada es el siguiente paso. Y, créeme, hay un orden que, para mí, marca la diferencia.

Cortando los pimientos en tiras: la textura ideal

Con los pimientos ya asados, pelados y sin semillas ni nervios, es el momento de cortarlos. Me gusta cortarlos en tiras de un tamaño mediano, ni muy finas ni muy gruesas. Esto permite que cada bocado tenga una buena presencia de pimiento y que la textura sea agradable. Unas tiras de aproximadamente 1-1.5 cm de ancho suelen ser perfectas. Este corte también facilita que los pimientos se impregnen bien del aliño.

La integración de los sabores: el secreto está en el reposo

Si hay un consejo que te daría para llevar tu ensalada de pimientos a otro nivel, es este: el reposo es absolutamente fundamental. Una vez que hayas cortado los pimientos, añadido los acompañamientos y, sobre todo, el aliño con ese preciado jugo de los pimientos, mezcla todo bien y llévalo al frigorífico. Un mínimo de un par de horas es lo ideal, pero si puedes prepararla de un día para otro, el resultado será espectacular. Durante este tiempo, los sabores tienen la oportunidad de asentarse, integrarse y madurar, creando una armonía mucho más profunda y deliciosa. La impaciencia es el peor enemigo de esta ensalada.

El emplatado final: ideas para una presentación irresistible

La vista también come, y una buena presentación puede hacer que tu ensalada de pimientos asados sea aún más apetecible. Aquí tienes algunas ideas:

  • Base generosa: Sirve una buena ración de la ensalada como base en un plato llano o en una fuente bonita.
  • Toques de color: Distribuye los trozos de huevo duro, las tiras de atún y la cebolleta picada de forma armoniosa por encima.
  • Un hilo de AOVE: Justo antes de servir, me gusta añadir un hilo final de aceite de oliva virgen extra de calidad por encima. Aporta brillo y un aroma fresco.
  • Hierbas frescas: Unas hojas de perejil fresco picado, albahaca o incluso cebollino pueden añadir un toque de frescura y color.
  • Tostadas o pan crujiente: Acompáñala con unas tostadas de pan rústico o unos picatostes para disfrutar de los jugos del aliño.

Lleva tu ensalada de pimientos a otro nivel: variaciones y maridajes

La ensalada de pimientos asados es maravillosa por sí misma, pero su versatilidad permite explorarla con diferentes adiciones y maridajes. Aquí te propongo algunas de mis favoritas para que experimentes.

Con un toque del mar: añade ventresca, melva canutera o anchoas

Si eres un amante de los sabores marinos, esta ensalada es un lienzo perfecto para incorporar productos del mar. Cada uno aporta un matiz distinto:

  • Ventresca de atún: Ya la he mencionado, pero insisto en su delicadeza y textura. Es un clásico que siempre funciona.
  • Melva canutera: Un pescado azul con un sabor más intenso y una textura firme, ideal para quienes buscan un punto más potente.
  • Anchoas en salazón: Unas buenas anchoas, bien desaladas y fileteadas, añaden un toque salino y umami que es una auténtica explosión de sabor. Me encanta cómo se funden con la dulzura del pimiento.

La versión "Esqueixada": cómo incorporar el bacalao desmigado

Si quieres adentrarte en una de las variantes más emblemáticas, la "esqueixada" catalana es tu destino. Para prepararla, simplemente incorpora bacalao desmigado y previamente desalado a tu ensalada de pimientos asados. Asegúrate de que el bacalao esté bien escurrido y desmenuzado en hebras. La combinación del dulzor del pimiento con el sabor salino y la textura fibrosa del bacalao es simplemente sublime, creando un plato fresco y contundente a la vez. Es una opción fantástica para una comida ligera y llena de sabor.

Guarnición perfecta: con qué carnes y pescados marida a la perfección

Esta ensalada no solo brilla como plato principal, sino que es una guarnición excepcional para multitud de platos. En mi mesa, a menudo la sirvo con:

  • Carnes a la brasa: Un buen entrecot, unas chuletas de cordero o un pollo a la parrilla encuentran en la ensalada de pimientos asados el contrapunto fresco y ligeramente ácido ideal.
  • Pescados al horno o a la plancha: Desde un lomo de merluza hasta un rodaballo, la ensalada complementa a la perfección la delicadeza del pescado, añadiendo color y sabor.
  • Tortillas y revueltos: Un acompañamiento ligero y sabroso para cualquier tortilla o revuelto de verduras.

Errores comunes que debes evitar al preparar tu ensalada

A lo largo de los años, he visto y cometido algunos errores al preparar esta ensalada. Permíteme compartirte los más comunes para que los evites y tu plato sea siempre perfecto.

No lavar los pimientos después de asarlos: ¡no tires el sabor por el desagüe!

Este es un error que veo con frecuencia y que me duele en el alma. Después de asar los pimientos y hacerlos "sudar", la tentación de pasarlos por agua para limpiarlos es grande, pero ¡resístete! El agua arrastra consigo gran parte del sabor, del aroma y de esos jugos tan valiosos que los pimientos han concentrado durante el asado. Pélalos siempre a mano, con paciencia y cuidado, y conserva todo el jugo que suelten para el aliño. Es un pequeño esfuerzo que recompensa enormemente el resultado final.

Usar un aceite de oliva de baja calidad: el crimen del aliño

El aliño es el corazón de esta ensalada, y el aceite de oliva es su ingrediente principal. Usar un aceite de oliva de baja calidad, o peor aún, un aceite de girasol u otro tipo, es, en mi opinión, un auténtico crimen culinario. Un aceite de oliva virgen extra de buena calidad no es solo un vehículo para los demás sabores; es un ingrediente con personalidad propia que aporta frutado, amargor y un aroma inconfundible. Un mal aceite puede arruinar por completo el delicado equilibrio de la ensalada, mientras que uno bueno la elevará a la excelencia. Invierte en un buen AOVE; tu paladar te lo agradecerá.

Servirla inmediatamente: la impaciencia es tu peor enemigo

Sé lo tentador que es probar la ensalada en cuanto está lista, pero te lo ruego: ¡dale tiempo! Servirla inmediatamente es uno de los errores más comunes y uno de los que más impacta negativamente en el resultado. Los sabores necesitan tiempo para mezclarse, asentarse e integrarse. El reposo en el frigorífico, idealmente por un mínimo de dos horas o, mejor aún, de un día para otro, permite que todos los ingredientes se conozcan, que el pimiento absorba el aliño y que la ensalada alcance su máximo potencial. La paciencia es una virtud en la cocina, y en este plato, es la clave del éxito.

Conservación: disfruta de tu ensalada de pimientos asados por más tiempo

Una de las maravillas de la ensalada de pimientos asados es que mejora con el tiempo, y su conservación es bastante sencilla, permitiéndonos disfrutarla durante días o incluso meses.

En la nevera: ¿cuántos días aguanta fresca?

Una vez preparada y aliñada, la ensalada de pimientos asados se conserva perfectamente en el frigorífico. Lo ideal es guardarla en un recipiente hermético para que no coja olores y mantenga su frescura. En estas condiciones, la he disfrutado sin problema durante 3 a 4 días. De hecho, como ya he mencionado, a menudo está incluso más rica al día siguiente, cuando los sabores han tenido tiempo de asentarse e integrarse por completo. Es un plato ideal para el "batch cooking" o para tener listo para cualquier momento.

Elabora conservas caseras: el paso a paso para tener ensalada todo el año

Si te has enamorado de esta ensalada y quieres disfrutarla durante todo el año, la elaboración de conservas caseras es una opción fantástica. Es un proceso que requiere un poco más de tiempo, pero el resultado merece la pena. Así es como lo hago:

  1. Asar y pelar los pimientos: Sigue el proceso de asado y pelado de los pimientos como te he explicado, asegurándote de recoger todo el jugo.
  2. Preparar el aliño y cortar: Corta los pimientos en tiras y mézclalos con el aliño tradicional (aceite de oliva virgen extra, vinagre de Jerez, sal y el jugo de los pimientos). Puedes añadir ajo picado o cebolla si lo deseas, pero para conservas de larga duración, a veces prefiero mantenerlo más simple y añadir los extras al momento de servir.
  3. Esterilizar los botes: Lava y esteriliza botes de cristal con sus tapas. Puedes hacerlo hirviéndolos en agua durante 10 minutos o en el horno. Es crucial que estén impecables.
  4. Rellenar los botes: Rellena los botes con la ensalada de pimientos, presionando ligeramente para que no queden burbujas de aire. Cubre completamente los pimientos con el líquido del aliño y un poco más de aceite de oliva, si es necesario, para que queden sumergidos. Deja un espacio de aproximadamente 1-2 cm hasta el borde.
  5. Cerrar y procesar al baño maría: Cierra bien los botes y colócalos en una olla grande con agua, asegurándote de que el agua cubra los botes por completo. Lleva a ebullición y hierve durante al menos 30-40 minutos para crear el vacío.
  6. Enfriar y almacenar: Retira los botes de la olla con cuidado y déjalos enfriar a temperatura ambiente. Una vez fríos, verifica que el vacío se ha hecho correctamente (la tapa debe estar cóncava y no hacer "clic" al presionarla). Almacena en un lugar fresco y oscuro. Así, podrás disfrutar de tu ensalada de pimientos asados casera ¡durante muchos meses!

Preguntas frecuentes

El secreto es "hacerlos sudar". Tras asarlos, mételos en un recipiente tapado o una bolsa. El vapor ablandará la piel, facilitando el pelado a mano. ¡No los laves con agua para no perder su sabor!

El reposo es clave para que los sabores se integren y maduren. Al dejarla en el frigorífico al menos un par de horas (o de un día para otro), los ingredientes se asientan y la ensalada alcanza su máximo potencial de sabor.

En un recipiente hermético, la ensalada de pimientos asados se mantiene fresca y deliciosa en el frigorífico durante 3 a 4 días. De hecho, su sabor mejora con el tiempo a medida que los ingredientes se asientan.

Puedes añadir ventresca de atún, bonito del norte, huevo duro, cebolleta fresca, aceitunas, alcaparras o melva canutera. Para una "esqueixada", incorpora bacalao desmigado y desalado. ¡Explora y personaliza!

Etiquetas:

ensalada de pimientos asados
cómo hacer ensalada de pimientos asados
receta ensalada pimientos asados fácil
trucos para pelar pimientos asados

Compartir artículo

Autor Biel Bueno
Biel Bueno
Soy Biel Bueno, un apasionado de la gastronomía con más de 10 años de experiencia en el sector. A lo largo de mi carrera, he trabajado en diversos restaurantes y he colaborado con chefs reconocidos, lo que me ha permitido adquirir un profundo conocimiento sobre las técnicas culinarias y las tendencias gastronómicas actuales. Mi especialización se centra en la fusión de sabores tradicionales con innovaciones contemporáneas, lo que me permite ofrecer una perspectiva única en cada artículo que escribo. Mi compromiso con la precisión y la veracidad de la información es fundamental en mi trabajo. Me esfuerzo por proporcionar contenido que no solo sea atractivo, sino también informativo y útil para quienes buscan explorar el mundo de la gastronomía. A través de mis escritos en restaurantejacare.es, mi objetivo es inspirar a los lectores a experimentar la cocina de una manera nueva y emocionante, compartiendo recetas, técnicas y consejos que he recopilado a lo largo de los años. Espero que mis aportes en este sitio ayuden a enriquecer la experiencia culinaria de quienes buscan descubrir y disfrutar de la gastronomía en su máxima expresión.

Escribe un comentario